martes, noviembre 18, 2014


Un satélite se ha posado sobre un cometa, es el avance tecnológico más importante de la era espacial realizado por la Unión Europea llevando, tras diez años de viaje en el espacio, a la sonda Rosetta hasta la ubicación correcta y ahí hacer bajar en un tramo de más de seis horas, a Philae.
Sobre un acantilado, a un kilómetro de aproximación de la ruta estimada, en la superficie rocosa del cometa que es más grande que el Monte Fuji de Japón, tiene un núcleo helado, 4 kilómetros de ancho y una rotación de 12 horas sobre su orbita, hizo historia la ciencia espacial.
La sonda Philae se separa con éxito de la sonda Rosetta y su anuncio nos deja perplejos, llenos de emoción y cambia un segundo la tristeza de nuestros ojos y la incertidumbre de todos nuestros destinos, si, hay algo espectacular que celebrar, si, allá muy lejos, en la ancha vastedad de un infinito espacio en donde quizás haya más paz que en cualquiera de nuestros hoy corazones moribundos.
Llegó, Triunfó,  alcanzó al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, cuyo nombre es de lo más complicado a pesar de su ya histórica fama.
Lo visita, nos manda fotografías, tiene acantilados y rocas de 12 metros de alto…ahh, cómo quisiera que esos fueran nuestros retos, de esos metros.
Aterrizo en Tierra, sigo con esa emoción, seguiré su viaje en ese cometa, como también seguiré el andar de todos hacia lo que nadie sabe, en que acabará.

Soldesoles.blogspot.com