miércoles, enero 21, 2015

Feliz 2015


Terminamos el año agotados por una montaña rusa emocional que es el deseo de todos, lo creo, que no se repita jamás en el ámbito público nacional, que por muy amable que haya sido la experiencia personal, se vio cimbrada la vida de todos los mexicanos, las encuestas revelan afectación grave hacia lo que se consideraba certeza y realidad.

En el brindis de fin de año, deseo que muchos de ustedes celebren haber cumplido muchas de sus metas, que hayan tenido un recorrido de vida feliz y apacible, pero sé que al alzar la copa, todos tendremos en la unidad del corazón, el pensamiento hacia México.

Los optimistas somos los rebeldes de la adversidad, los luchadores que reconocemos la misión del Ser, somos los que nos atrevemos a hacer algo más de nuestra cómoda vida, los que arriesgamos alzar la voz para lograr los nuevos caminos y a pesar de todas las derrotas, seguir en la fe de los valores, nos convierten en los jugadores que ganan, frente a toda oposición, nosotros fuimos primero la oposición.

Ser optimista ayuda mucho a vivir la cotidiana vida, con resultados o no y te conviertes en un símbolo para aquellos a quiénes les cuesta más trabajo sonreír y luchar al mismo tiempo.

Todos hemos vivido circunstancias desfavorables, injustas y también muy afortunadas y el optimismo y la esperanza deben ser, a pesar de todo, a pesar de siempre igual, pan con lo mismo, el alimento espiritual para seguir siendo una gran persona, un buen ser humano y ejemplo para los demás, de que no existe fracaso alguno, solo experiencias.

El 2014 es un año marcado por la maldición que le ha impuesto a la palabra optimismo, el estigma, el prejuicio de que si eres optimista es porque no vives en la realidad.

Hay una realidad dura y seca… Les deseo que el 2015 en lo personal esté lleno de éxitos y bendiciones y que para México,  se inicie una realidad menos dramática, en donde haya cabida al optimismo.


Soldesoles.blogspot.com

@RocioSesma